Mostrando entradas con la etiqueta adolescencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adolescencia. Mostrar todas las entradas

Como estudiar sin morir en el intento

Esta es mi propuesta para los jóvenes de la casa: "Cómo estudiar sin morir en el intento"

Va dirigido a estudiantes que estén cursando la ESO o estudios superiores, buscando economizar el tiempo y un máximo rendimiento. 

Es un planteamiento que tiene como objetivo la organización y la planificación del estudio como facilitador del aprendizaje de nuevos contenidos académicos. Con ello, el tiempo que dediquemos a memorizar será más breve, pues habremos realizado previamente un análisis del contenido y un trabajo previo de cada aspecto a estudiar, mediante esquemas y resúmenes. 

Aquí os dejo mi propuesta:

Stop Bullying!!


El acoso escolar (también conocido como matoneo escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. El tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-14 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar. Es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.
Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea real o percibida) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso llevarlo a cabo, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.
Por tanto el Bullying se diferencia de conducta agresiva porque debe ser una acción repetida que ocurre regularmente en el tiempo (Olweus, 1999), de manera intencional y normalmente incluye una posición desequilibrada de poder (Craig, 1998). 
Existen varias formas de llevar a cabo el bullying:
  • Físico directo incluye acciones como golpear, dar patadas, robar, obligar. 
  • Verbal como son los motes, burlas crueles, amenazas
  • Relacional indirecto (social) como es la exclusión social, rumores, y retirada de amistades (Wolke, 2000).
Se ha visto que existe una correlación, o que se dan más unos tipos de acoso que otros según el genero de los acosadores. Es decir, si el acosador es chico, utilizará más una violencia fisica y verbal; pero si la acosadora es chica, estas suelen emplear una violencia relacional indirecta como la exclusion social, retirada de amistades, etc.

Desde que se empezó a estudiar este fenómeno, resultaba más visible el bullying entre chicos, puesto que es más visible y se ha descrito características sobre los acosadores y las víctimas  como que éstas últimas suelen sentirse inferiores o tienen alguna característica que les hace propensos a ser acosados, como ser el gordito, el que saca buenas notas, el que lleva gafas... etc. Pero en la actualidad, se esta viendo como en el caso de las chicas, que resultaba menos obvio que el de los chicos, es diferente. Las chicas que acosan no eligen a sus víctimas por ser de algún modo "víctimas fáciles" sino por ser "rivales" en algún aspecto. Las chicas escogen a sus víctimas por verlas como rivales en popularidad, preferencia de profesores, mejores amistades, preferencia de  los chicos hacia ella, al fin y al cabo, luchan por un liderazgo a la fuerza mediante la violencia encubierta.

Pero para que se de bullying, deben estar presentes la víctima, el agresor (junto con los ayudantes y los animadores que no efectúan pero si dan apoyo y ayudan al agresor) y los ausentes, que son aquellos que están presentes en los momentos de abuso, pero que no hacen nada por evitar que se produzca el acosos. Estos últimos son de vital importancia para el mantenimiento de la situación  pues los ayudantes y animadores dan confianza al acosador, pero los ausentes se lo quitan, sin intención a la victima, porque la hace sentirse aún más desprotegida. Pero también pueden hacer que esta situación pare, aunque para ello debemos hacernos con un elemento más, el defensor, que será aquel que dará porder y confianza a los ausentes para que intervengan en estas situaciones desaprobando el comportamiento del agresor,  dando habilidades y fortalezas a la víctima y quitándosela a los ayudantes, animadores y por tanto al agresor. 

Por tanto la mejor medida para evitar o parar estas situaciones es estar muy atento en las aulas, ya que los agresores son inteligentes y tienen unas habilidades para engañarnos y convencernos de que ellos no tienen culpa de nada que son asombrosas. Ayudando a los ausentes y dandole las fortalezas y la seguridad necesaria para actuar conseguiremos un ambiente y una convivencia en el aula muy buena.



Tengo el síndrome de la Tourette


El síndrome de Tourette recibe el nombre por Georges Gilles de la Tourette, quien fue el primero en describir este trastorno en 1885. Existe evidencia fuerte de que este síndrome se transmite de padres a hijos, aunque el gen causante de este trastorno aún no se ha detectado. 

El síndrome de Tourette, también llamado trastorno de Tourette, síndrome de Gilles de la Tourette, o simplemente Tourette, es un trastorno hereditario, con inicio en la infancia, caracterizado por múltiples tics físicos (motores) y vocales (fónicos). Estos tics tienden a aumentar y disminuir. Se pueden suprimir temporalmente y son precedidos por un impulso premonitorio. Se define como parte de un espectro de trastornos por tics, que incluye tics transitorios y crónicos.

Es una afección que lleva a las personas a realizar movimientos o sonidos rápidos y repetitivos que no pueden controlar. Estos movimientos o sonidos son conocidos como tics. A menudo, asociado con la exclamación de palabras obscenas o comentarios socialmente inapropiados y despectivos (coprolalia), pero este síntoma está sólo presente en una pequeña minoría de afectados. 

El síndrome de Tourette ya no es considerado una enfermedad rara, pero no siempre es correctamente diagnosticado, porque la mayoría de los casos son leves y la severidad de los tics disminuyen en la mayoría de los niños a su paso por la adolescencia. 

El síndrome de Tourette puede ser grave o leve. Por lo general, los síntomas del síndrome de Tourette se manifiestan en el individuo antes de los 18 años de edad. Puede afectar a personas de cualquier grupo étnico y de cualquier sexo, aunque los varones lo sufren unas 3 ó 4 veces más que las mujeres. A pesar de que los síntomas oscilan entre leves hasta muy severos, en la mayoría de los casos son moderados.

La mayoría de las personas afectadas notan por primera vez los síntomas del síndrome de Tourette durante la infancia, entre las edades de 7 y 10 años.

El síntoma inicial más común es un tic facial, al cual pueden seguir otros. Un tic es un movimiento o sonido repetitivo, rápido y súbito. Pero los síntomas del síndrome de Tourette pueden fluctuar desde movimientos menores y diminutos (como gruñidos, aspiración de aire por la nariz, tos...) hasta movimientos y sonidos constantes que no se pueden controlar.

Tener un tic no es lo mismo que sufrir Tourette, pues el síndrome de la Tourette es un conjunto de tics, de origen genetico y heredado que se comienza a desarrollar en la infancia. 


Estos vídeos os mostrarán de forma clara e ilustrativa del tema que estamos tratando:
Tengo el síndrome de la Tourette
Tengo el síndrome de la Tourette II
Tengo el síndrome de la Tourette III



¡¡Aumentar autoestima = Aumentar bienestar!!


La autoestima es el amor y aprecio que tenemos por nosotros mismos. Cada nueva experiencia, cada éxito o fracaso y todas las cosas que hacemos van formando y cambiando la imagen que tenemos de nosotros. Cuando un niño está en su etapa de desarrollo, se está formando su autoestima, y la autoestima en los niños es especialmente vulnerable, ya que tiene pocas experiencias con las que formarse una idea sobre si mismo. 
El ayudar a los hijos a desarrollar una buena autoestima es una de las tareas más importantes que tienen los padres.
El niño con alta autoestima tiene muchas posibilidades de ser un adulto feliz y exitoso; es el escudo que protege a los niños de los peligros de la vida: drogas, alcohol, delincuencia, etc... Si el niño forma una baja autoestima, le perjudicaría en la formación de su personalidad. Las inseguridades propias de la edad o los temores a fracasar ante lo desconocido, hacen que la autoestima pueda sufrir especialmente durante esta edad. 
La formación de la autoestima procede de dos elementos: el Yo real, la percepción de uno mismo, en lo que se incluye una visión objetiva de las habilidades, características y cualidades que se poseen y también las que no se poseen; y el Yo ideal, el ideal de uno mismo, es decir, la imagen de la persona que le gustaría ser. Cuando estos dos elementos se equiparan o están al mismo nivel, la autoestima es positiva. Por ejemplo, una chica que valora el hecho de ser popular y tiene muchos amigos/as se sentirá bien consigo misma. A la inversa, un niño cuyo ideal es ser un excelente estudiante pero no suele sacar muy buenas notas, tendrá una baja autoestima.

Por lo tanto, tener alta autoestima es tener una visión sana de sí mismo, alguien que acepta de modo realista sus defectos pero sin tomar una postura excesivamente crítica.

Durante la adolescencia, los chicos y las chicas se vuelve muy críticos con ellos mismos, necesitan ser aceptados por sus iguales, cuando antes lo eran por sus padres. Necesitan aproximarse lo máximo posible a ese ideal de yo, para sentirse bien con ellos mismos. Pero en esta etapa de la vida, los chicos y las chicas son muy influenciables por los mensajes que nos envia la sociedad y pueden derivar a problemas serios de autoestima que consecuentemente les lleva a realizar conductas de riesgo o a alterar sus hábitos alimenticios para conseguir conseguir ajustarse a ese ideal.

Los padres son la via principal para el buen desarrollo de la autoestima desde que nuestros niños son pequeños. Hay determinadas actitudes y comportamientos de los padres hacia sus hijos que previenen que su autoestima sea baja ayudando, además, a proporcionar un buen desarrollo emocional.
Dentro del ambiente familiar, surgen dudas sobre si la intensidad y calidad del afecto deben prevalecer sobre la cantidad del afecto. Muy a menudo los padres les resulta complicado compaginar el trabajo con el cuidado de los hijos y se cuestionan si el tiempo y la dedicación que ahora ofrecen a sus hijos es suficiente  o si el hecho de ser insuficiente puede estar perjudicando el bienestar psicológico de su hijo. en estos casos, como se suele decir, es mejor la calidad que la cantidad.
En entradas anteriores, aparecían los estilos de apego que van íntimamente vinculados a los estilos educativos, que los padres utilizan para poner límites y dar afecto a sus hijos. Un estilo educativo adecuado tiene que estar basado en el respeto entre las partes, pero no desde la igualdad de estatus, como puede llevar a pensar el termino "democrático", que es uno de los estilos considerado como más apropiado. Este estilo permite al niño desarrollar todo su potencial facilitando el diálogo y haciéndole conocer los limites y normas de conducta, pero no por llamarse democratico debemos olvidar que un padre y una madre, deben ejercer su autoridad y tener una posición jerárquicamente más elevada donde se de control y se pongan consecuencias si son necesarias.  
Evidentemente, cada padre tiene su forma particular de establecer límites, normas o reglas y de corregirlas si éstas no se cumplen, también hay diferencias en la relación que establecen con sus hijos: qué tipo de conversaciones mantienen, que nivel de confianza hay entre ellos o que nivel de respeto muestran ante las opiniones que tiene cada uno.
El control que ejercen los padres democráticos es un control moderado. Establecen unas normas, con firmeza corrigen explicando el comportamiento que está mal y las consecuencias de éste a la vez que premian su cumplimiento. 
Un niño con una alta confianza en sí mismo (que no soberbia), tendrá mayores posibilidades de superar las dificultades que se le presentan. Hay una gran diferencia entre fomentar la autoestima y la soberbia. Fomentarás la soberbia en tu hijo si le inculcas la idea de que debe de ser perfecto. No cometas el error de presionar a tu pequeño, ya que puede ser perjudicial para su autoestima. Como padres, debemos contribuir a que el niño tenga un buen desarrollo de la autoestima y mucha confianza en si mismo y en sus posibilidades.
Con este estilo educativo su hijo sabrá que sus padres comprenden y les facilitan su apoyo de forma incondicional ante los problemas que puedan aparecer, sin miedo a reconocer que ha cometido un error.


Técnicas de estudio para ¿evitar el fracaso escolar o trabajar para un óptimo desarrollo personal?

Acabo de leer este breve articulo El fracaso escolar en España y su influencia en los alumnos y me ha hecho pensar qué podría aportar desde aquí para mejorar esta situación. Entonces he pensado que unas adecuadas pautas de estudio ayudarían a prevenir el abandono / fracaso escolar. Es importante saber que quiere nuestro hijo y no crear unas expectativas irreales de las capacidades y preferencias del menor. Tenemos que saber cuales son sus potencialidades, sus fuertes y así potenciar donde le resulta fácil y apoyar las áreas que más le cuestan. Preguntar qué le gusta, si quiere hace una carrera o un grado. No hay formación mejor ni peor, sólo tenemos que buscar la que se adecue mejor a las preferencias y gustos de nuestro hijo. No hay que limitar ni cortar sus alas. Hay que aconsejar, mostrar el abanico de posibilidades y estudiar cada opción con calma y mesura. Obviamente, estamos en un punto en el que nuestro hijo ya es adolescente y va a dejar la educación obligatoria; pero para llegar con éxito a este punto existen herramientas que nos ayudarán a tal fin.

En primer lugar tenemos que crear un hábito. Este es un punto que parece tan obvio que se nos olvida. ¿Qué es un hábito? un habito es aquello que se hace siempre a la misma hora, en el mismo sitio y de la misma manera. Es decir sentarse siempre a la misma hora, todos los días en el mismo estudio y hacer los deberes y estudiar de la misma forma. Esto, tan sencillo como parece es el factor principal en el que fallamos. Cuando empezamos una actividad, si no lo hacemos con regularidad, la abandonamos, nos desmotivamos... pero si la hacemos siempre de la misma forma y en el mismo sitio y a la misma hora, esto nos sale solo, no tenemos ni que pensarlo. 
Esto engloba otro factor que es la organización. Tener el material organizado ayudará a realizar la actividad con mayor rapidez y eficacia, previniendo que el niño se disperse de camino al salón en busca de su agenda y se despiste viendo la televisión, por ejemplo. Tener todo el material necesario a mano, ayudará a que esto no suceda y su atención se focalice con menor esfuerzo. Hacer un listado de las actividades de cada asignatura ayudará a la organización de la tarea. Hay casos en los que los niños se distraen o no están motivados por la actividad y "pierden el tiempo en las musarañas". Una buena estrategia es dar un tiempo limite para cada asignatura. al principio, serán los padres quien gestionen este tiempo, y si en ese tiempo no ha realizado la tarea, se le retira el cuaderno y se le presenta la siguiente, poniendo el tiempo a cero.
De cara al estudio, lo ideal es realizar los siguientes pasos:

1. Lectura comprensiva: donde el niño vaya leyendo y extrayendo mentalmente las ideas principales. En muchas ocasiones leemos sin saber lo que leemos. Esta lectura es una lectura consciente, en la que tomamos conocimiento de lo que el texto nos dice. 


2. Subrayar: subrayamos las ideas importantes y significativas del texto. No se trata de subrayar todo el libro, porque eso no simplifica nuestro estudio, sino de destacar las ideas más contundentes y representativas del tema que se esté tratando. Para ello, podemos utilizar diferentes colores, que para nosotros representen distintos grados de importancia, y así nos dará una información gradual para luego dar prioridad a unas ideas u otras.

3. Resumen: Aquí se trata de recoger todas estas ideas que hemos ido destacando y crear un texto breve (resumen) con nuestras palabras de lo que se trata el texto a estudiar. Es muy importante este paso, pues la ejecución de la escritura deja una huella en nuestra memoria, haciendo que ya estemos estudiando y memorizando. 

4. Esquemas: Un esquema es una representación de las ideas principales y de la relación que existe entre ellas. Aunque normalmente al principio de cada tema, suelen venir en los libros de textos esquemas, es recomendable que el niño haga uno, dado que está hecho según su manera de relacionar los conceptos, su estilo de esquematización (de llave, flechas...) y que además, como he mencionado con anterioridad, la escritura ayuda a memorizar y a comprender los conocimientos.


La influencia del colegio y de la imagen que se da de los logros y fracasos es de vital importancia en las edades infantiles y adolescentes. Los niños, son un espejo y reflejan todo lo que reciben. Si un niño recibe constantemente "otro suspenso",  "o sacas un 10 o no es suficiente", "este no va a llegar a nada"... estos mensajes calan en la forma de actuar del niño. Si cree que es un fracasado, nunca lo intentará. En cambio si cree que es bueno, por más que se equivoque, lo volverá a intentar. Aquí toma relevancia las atribuciones. Si yo atribuyo mis logros a mi mismo, a mi trabajo, se que el éxito dependerá de mi, y que está en mi mano; pero si lo atribuyo a el azar, al sistema, por ejemplo, me esforzaré muy poco porque no creo en mi, en mis capacidades. De igual forma ocurre con la atribución de los fracasos. Si creo que he fracasado porque soy un tonto, porque no sirvo para nada, mi propia percepción de mi hace que yo sea mi propia barrera. Esto también produce lo que los psicólogos llamamos Indefensión Aprendida. Este concepto lo acuñó Seligman, psicólogo y escritor norteamericano. Seligman descubrió que, tras someter a un animal a descargas eléctricas sin posibilidad de escapar de ellas, dicho animal no emitía ya ninguna respuesta evasiva aunque, por ejemplo, la jaula hubiese quedado abierta. En otras palabras, había aprendido a sentirse indefenso y a no luchar contra ello. Este hecho se generaliza a las personas, creando un sentimiento de impotencia y de desamparo ante las continuas adversidades y problemas que no puede solucionar. A continuación , dejo un experimento que realizó una profesora en un aula para explicar este hecho. Inducir indefensión aprendida


Las atribuciones de nuestros fracasos y de nuestros logros van a ser un pilar fundamental para cómo percibimos lo que nos sucede y en consecuencia, comportarnos. Comportarnos de una forma u otra no va a ser más que la representación de nuestra personalidad, de nuestro modo de afrontar la vida y eso, al fin y a al cabo es nuestro desarrollo, nuestro paso por la vida. Por ello es muy importante concienciar a nuestros pequeños de que ellos son capaces, de que pueden conseguir lo que quieren con su esfuerzo, con su trabajo y que con constancia, organización y trabajo, todo es posible.

Visitas