Depresión, para los 'amigos', La Depre

el nino que no sonrie
Una de las entradas primeras que escribí en este blog, es 'EL niño que no sonríe', haciendo referencia a la depresión infantil. La depresión en adultos difiere en cuanto a los síntomas, pues en niños, cursa con irritabilidad, mala adaptación, problemas de conducta... además de los prototípicos adultos como son, estado de ánimo triste, desgano, desmotivación... 

Hoy, día 6 de octubre, es el Día Europeo de la Depresión, y con motivo de este día, me gustaría explicaros cómo afecta la depresión a las personas, porqué dejan de hacer cosas que antes les gustaba hacer y porqué resukta tan complicado dejar de tener depresión.

La depresión es una enfermedad mental frecuente en todo el mundo, y se calcula que afecta a unos 350  millones de personas. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio, que es la causa de aproximadamente 1 millón de muertes anuales.
Aunque hay tratamientos eficaces para la depresión, más de la mitad de los afectados en todo el mundo (y más del 90% en algunos países) no reciben esos tratamientos. Las razones son la falta de recursos y de personal sanitario capacitados, además de la estigmatización de los trastornos mentales y la evaluación clínica inexacta. Las personas con depresión no siempre se diagnostican correctamente, ni siquiera en algunos países de ingresos elevados, mientras que otras que en realidad no la padecen son diagnosticadas erróneamente y tratadas con antidepresivos.
Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves, pero no quiero pararme en aspectos diagnósticos; prefiero dar una imagen orientada a los factores de protección y estrategias y hábitos que nos puedan mantener mentalmente saludables.
La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión. Hay relaciones entre la depresión y la salud física; así, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa.
A veces, en consulta, encuentro pacientes que me comentan que pese a estar depresivos, no tienen motivos para estarlo, entonces yo les explico, que no hace falta tener una mala situación laboral o familiar, una enfermedad grave o una causa que justifique su estado de ánimo. Eso les tranquiliza mucho porque realmente no hace falta tener un motivo para esa tristeza patológica que sentimos. El sufrimiento, segun la corriente cognitiva-conductual de Beck y Ellis, es producido por el pensamiento y las ideas que surgen en nuestra mente, para Beck, son Distorsiones Cognitivas, y para Ellis, Pensamientos Automáticos, que no son lo mismo, pero ambas explican la influencia que ejerce lo que pensamos sobre nosostros, nuestro entorno y los demás, en nuestro propio estado de ánimo, que nos genera como producto, ese estado de ánimo depresivo.
Está demostrado que los programas de prevención reducen la depresión. Entre las estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas escolares de prevención del maltrato infantil o los programas para mejorar las aptitudes cognitivas, sociales y de resolución de problemas de los niños y adolescentes.
Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los resultados de sus hijos. Los programas de ejercicio para las personas mayores también son eficaces para prevenir la depresión.
Hay tratamientos eficaces para la depresión, trastorno que puede ser diagnosticado y tratado de forma fiable por profesionales sanitarios capacitados que trabajan en la atención primaria. Las opciones terapéuticas recomendadas para la depresión moderada a grave consisten en un apoyo psicosocial básico combinado con fármacos antidepresivos o psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual, la psicoterapia interpersonal o las técnicas para la resolución de problemas.
Los tratamientos psicosociales son eficaces y deberían ser los de primera elección en la depresión leve. Los tratamientos farmacológicos y psicológicos son eficaces en los casos de depresión moderada y grave.
Los antidepresivos pueden ser eficaces en la depresión moderada a grave, pero no son el tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela.

En ocasiones, la propia persona está tan desanimada, que pese a saber que siguiendo las pautas del terapeuta mejorará, no lo hace por su falta de interés en si misma o en su salud. Es por tanto que una buena relación terapéuta-paciente alcanza un amplio recorrido en el abordaje de esta enfermedad. Conseguir adherencia al tratamiento y la confianza del paciente es fundamental para su recuperación, además de una atención adecuada, ayuda psicosocial y medicación si fuera necesaria. 

¡Comienza el cole!



Por fin ha llegado septiembre y con ella la vuelta al cole, momento de apretarse el cinturón, armarse de paciencia en las largas colas de las librerias y también de alivio para los padres, dado que la vuelta al cole supone tener parte del dia a los pequeños en el colegio estudiando y aprendiendo y no en casa, sin saber muy bien cómo entretenerse. Pero seguro que ya estais temiendo esas laaaargas tardes de tareas e interminables horas de estudio; por eso, hemos pensado en un montón de trucos y estrategias para que la vuelta al colegio sea lo más fácil posible, tanto para los niños como para sus papis. 
Prepara una zona de estudio en casa 
El hecho de volver de las vacaciones y saber que hay que ponerse a estudiar, suele resultarles a nuestros hijos, por muy aplicados que sean, algo complicado. Esta complicación se agranda, si además, nuestros pequeños estudiantes no tienen un lugar adecuado a sus necesidades para 'hincar codos'. Por ello, esta zona debe ser tranquila y silenciosa, que debe contar con al menos:

  • Una mesa adaptada a su edad.
  • Una silla cómoda pero sin muchas posturas para que no sirva de juego.
  • Una luz clara y lo suficientemente potente para permitir una buena lectura del material a trabajar.
Todo lo demás (corcho, rotuladores, cajas con materiales, videojuegos...) es preferible que no esté a la vista para que su concentración y su atención no empeore durante el tiempo de trabajo.

Volver a tomar la rutina:Las vacaciones son una época maravillosa del año, tiempo en familia, diversión, libertad, horarios flexibles, comer fuera… pero ya sabemos que con la vuelta al cole todo eso llega a su fin. Organizar bien los cambios nos van a ayudar a que la vuelta al cole no se convierta el algo horrible y aburrido para los peques. Pero, si organizamos bien el retorno y lo afrontamos con filosofía, no tiene porque convertirse en algo aburrido o costoso. Con algunos pequeños trucos la vuelta a la rutina de los niños puede ser más fácil y convertirse en algo apetecible. Algunos trucos pueden ser:
  • Ir poco a poco ajustando horarios de sueño y comidas.
  • Intercalar días de playa/piscina con días donde hay que realizar tareas para la organización del material escolar (compra de libros, material...).
  • Volver a retomar y repasar algunas materias importantes: lengua, matemáticas con otras de caracter más jovial: manualidades, música...

Estudiar no tiene porqué ser un calvario
Volver a recuperar los hábitos perdidos es otro de los aspectos que les suele costar más a los niños. Con tanto tiempo libre, es lógico que hayan disfrutado muchísimo, pero, sin embargo, ahora que toca volver a los libros y cuadernos, es necesario que vean en ellos otra forma de diversión. Se trata de que retomen cuanto antes sus hábitos de estudio y así conseguir que no se les haga duro el ritmo del curso. Por tanto, para favorecer su concentración:

  • Tienen que estudiar en el mismo lugar y aproximadamente a la misma hora.
  • Organizar las actividades extraescolares para que permitan tiempo a la realización de los deberes. Es fundamental que coman bien y duerman lo suficiente.
  • La organización del material de estudio ayudará a que asimile el conocimiento mejor y aprenda los conceptos más facilmente.


Esta ansiedad que no me deja vivir...

¡¡Qué ansiedad tengo!! ¡¡Que no me deja vivir!!

Todos hemos escuchado alguna vez, e incluso hemos podido decir estas frases, pero realmente sabemos porqué las decimos, qué nos está pasando y qué podemos hacer para no sentirnos así.

Cuando decimos o escuchamos estas palabras es porque nuestro cuerpo está reaccionando de una forma inadecuada a ciertas circunstancias, que por lo general no son de la gravedad con la que nosotros las vivenciamos. 

La ansiedad es una respuesta emocional que tenemos de MIEDO ante algo que aún no esta presente. Digo miedo, porque la emoción es miedo; aunque no es un miedo "real" sin anticipatorio. Se da cuando anticipamos que algo malo puede ocurrir y comenzamos a preocuparnos por ello, sufriendo sin que aún haya ocurrido.

Con esta explicación, parece mostrarnos la cara mala de la ansiedad, que no tiene que ser una emoción negativa; por ejemplo, un estado de activacion o alerta producido por la ansiedad ante un examen va a hacer que te encuentres más preparado y con un nivel de conciencia mejor que si estuvieras excesivamente tranquilo. Es decir, la respuesta de ansiedsad no es mala, pues tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia, para preservar su integridad física ante amenazas. El ser humano ha tenido que poner en marcha respuestas eficaces y adaptativas durante millones de años como la reacción de lucha o huida.

Por tanto, como casi todo en esta vida, la ansiedad en pequeñas dosis, no es perjudicial. Pero cuando hablamos de ansiedad, no nos solemos referir a esta ansiedad óptima, sino a la desmesurada, que nos hace sentir una pérdida de control sobre nosotros mismos y nuestro cuerpo.

Existen factores que nos perjudican y nos llevan a producir estados ansiosos, como una sobrecarga de trabajo y responsabilidades, un problema al que no sabemos cómo ponerle solución, un malentendido familiar... pero sobre todo influye nuestra forma de pensar y cómo afrontamos esas situaciones.

La ansiedad no es más que vivir en el futuro, al igual que la depresión es vivir en el pasado. Una forma de protegerte ante ambas sitomatologías es vivir en el presente, buscando momentos de relax, procurando pensar en el "aquí y ahora" y dejando pasar los pensamientos que nos perjudican. Saber que la relajación y concentrarse en nuestro cuerpo ayuda muchísimo a dejar nuestra cabeza "quieta" y a no estar dandole vueltas y vueltas a los problemas. Salir a pasear y hacer cosas que nos han gustado siempre, pensando en disfrutar de esos breves momentos hacen que nuestra vida sea más satisfactoria. 


El truco está en esperar el futuro en el presente en lugar de ir a por el futuro. Es vivir el presente, disfrutarlo y sentirlo, porque el futuro viene solo..

Me quedo con esta frase, que alguna vez, en otras palabras, he escuchado en consulta. Piensa que si las cosas tienen solución, se solucionarán; y si no las tienen, por qué darles tantas vueltas a un problema sin solución.


Cerebro masculino

El cerebro humano es un órgano complejo, que a día de hoy, aún no ha desvelado todos sus secretos. Hay personas que consideran que existen diferencias entre hombres y mujeres a nivel cerebral, lo que influye en el tópico de que las mujeres son más emocionales y los hombres más racionales. Sin duda, existen diferencias, pero tan determinantes como para hablar de cerebros masculinos y cerebros femeninos, me resulta arriesgado. 

Unos alumnos del Ringling College of Art and Design, crearon esta divertida animación llamada “Brain Divided” (Mente dividida). El video muestra como funciona "supuesta-mente" el cerebro del hombre, mostrando una dualidad en constante batalla: la lucha entre el lado sensible con el lado sexual del cerebro masculino. 


Violencia de género

El pasado mes de diciembre tuve la oportunidad de ofrecer una entrevista divulgativa con motivo del Día Contra la Violencia de Género realizada por la periodista Ángela Pavón en el magazine televisivo Qué hay de nuevo.

Se trata de un tema muy delicado, pero creo que fue abordado de una forma delicada y respetuosa. 

He dividido la entrevista en tres partes. Aquí dejo los links por los cuales podréis acceder a ellos:

Entrevista Violencia de Género 1/3








Como estudiar sin morir en el intento

Esta es mi propuesta para los jóvenes de la casa: "Cómo estudiar sin morir en el intento"

Va dirigido a estudiantes que estén cursando la ESO o estudios superiores, buscando economizar el tiempo y un máximo rendimiento. 

Es un planteamiento que tiene como objetivo la organización y la planificación del estudio como facilitador del aprendizaje de nuevos contenidos académicos. Con ello, el tiempo que dediquemos a memorizar será más breve, pues habremos realizado previamente un análisis del contenido y un trabajo previo de cada aspecto a estudiar, mediante esquemas y resúmenes. 

Aquí os dejo mi propuesta:

¿Cómo ven los recién nacidos?

Viendo el mundo

Desde que Pepe nació, todos los que lo conocían sentían que los miraba atentamente. Sus ojos parecían encontrarse con los de los visitantes. Parecían concentrarse profunda y deliberadamente en los rostros de quienes lo miraban.

¿Tan buena era la visión de Pepe? ¿qué era exactamente lo que distinguía de su ambiente? La respuesta es bastante, por lo menos en un primer plano. De acuerdo con algunas estimaciones, el alcance de la visión del recién nacido alcanza unos 6 metros, mientras que un adulto con una visión normal es capaz de ver con precisión similar entre 60 y 180 metros (Haigth, 1991).

Estos datos indican que la visión a distancia del infante es de una décima parte a un tercio la del adulto promedio. En realidad, esto no está tan mal: la visión del recién nacido tiene el mismo grado de agudeza a la distancia que la visión no corregida de muchos adultos que utilizan gafas o lentes de contacto. (Si usted usa gafas o lentes de contacto, quíteselos para tener una idea de lo que el bebé ve del mundo; observe también las fotografías de esta página). Además, la visión a distancia de los bebés se vuelve cada vez más precisa. Para los seis meses, la visión de un infante promedio es ya de 20/20; en otras palabras, es idéntica a la de los adultos (Aslin, 1987; Cavallini et al., 2002).



Otras capacidades visuales se desarrollan rápidamente. Por ejemplo, la visión binocular, la capacidad de combinar las imágenes que llegan a cada ojo para detectar la profundidad y el movimiento, se alcanza alrededor de la semana 14 de vida. Antes de esto, los bebés no integran la información que llega a cada ojo.





La percepción de la profundidad es una capacidad particularmente útil, pues ayuda a los bebés a reconocer alturas y a evitar caídas. En un estudio clásico que realizaron los psicólogos del desarrollo Eleanor Gibson y Richard Walk (1960), se colocaba a los infantes sobre una lámina de cristal grueso. Un patrón a cuadros se colocaba justo debajo de la mitad de la lámina de cristal, haciendo parecer que el bebé se encontraba sobre un piso estable. Sin embargo, en la otra mitad del cristal, el patrón a cuadros se ubicaba varios pies por debajo, formando un “abismo visual” aparente. Lo que Gibson y Walk se preguntaban era si los niños estarían dispuestos a gatear a través del abismo al ser llamados por sus madres. Los resultados fueron claros. La mayoría de los niños en el estudio, cuyas edades iban de los 6 a los 14 meses, no podían ser convencidos para cruzar sobre el abismo aparente. Es claro que la habilidad para percibir la profundidad estaba ya desarrollada en la mayoría de ellos a esta edad. Por otro lado, el experimento no señaló cuándo  surge la percepción de profundidad, porque sólo los niños que ya habían aprendido a gatear podían participar en la prueba. Pero otros experimentos, en los que se coloca a infantes de dos y tres meses boca abajo sobre el suelo aparente y sobre el abismo visual, revelaron diferencias en la tasa cardiaca al encontrarse en las dos posiciones (Campos, Langer y Krowitz, 1970).


Pero es importante tener en mente que tales hallazgos no nos permiten saber si los infantes responden a la profundidad en sí misma o simplemente al cambio en los estímulos visuales que ocurren cuando se mueven de una zona que carece de profundidad a una zona profunda.

Los bebés también muestran preferencias visuales claras, preferencias que están presentes desde el nacimiento. Si se les da a elegir, los bebés seguramente preferirán mirar estímulos que incluyan patrones que ver estímulos más simples. Prefieren las líneas curvas sobre las rectas, las figuras tridimensionales sobre las bidimensionales y los rostros humanos sobre los no humanos. Estas capacidades quizá sean un reflejo de la existencia de células en el cerebro altamente especializadas, que reaccionan ante estímulos de un patrón, orientación, forma y dirección de movimiento específicos (Rubenstein, Kalakanis y Langlois, 1999; Csibra et al., 2000; Hubel y Wiesel, 1979, 2004).

Sin embargo, la genética no es la única determinante de las preferencias visuales del infante. A pocas horas de su nacimiento, los bebés ya han aprendido a preferir el rostro de su propia madre a otros rostros. De forma similar, entre los seis y nueve meses de edad, se vuelven más capaces de distinguir entre los rostros humanos, mientras que se vuelven menos capaces de distinguir los rostros de los miembros de otras especies. Estos hallazgos constituyen otra pieza de evidencia clara sobre cómo las experiencias hereditarias y ambientales se entretejen para determinar las capacidades del niño (Hood, Willen y Driver, 1998; Mondloch et al., 1999; Pascalis, de Haan y Nelson, 2002).

Fuente:
Desarrollo en la infancia

¿Biberón o dar el pecho?

¿Seno materno o biberón?


Hace 70 años, si una madre preguntaba a su pediatra qué era mejor, el seno materno o el biberón, habría recibido una respuesta simple y directa: el método preferido es la alimentación con biberón. Al inicio de la década de 1940, la creencia general entre los expertos en cuidado infantil era que la alimentación al seno materno era un método obsoleto que ponía en riesgo innecesario a los bebés.

El motivo era que a través de la alimentación por medio de biberón, los padres podían saber exactamente la cantidad de leche que su bebé estaba recibiendo y que, por lo tanto, podrían asegurarse de que estuviera consumiendo los nutrientes necesarios. En contraste, las madres que alimentaban con leche materna a sus hijos nunca podían estar seguras de cuánta leche estaban tomando sus bebés. Se suponía que el uso del biberón también ayudaba a las madres a alimentar a sus bebés con un horario rígido de una biberón cada cuatro horas, lo que era el procedimiento recomendado en ese tiempo.

Sin embargo, en la actualidad, una madre obtendría una respuesta muy diferente a la misma pregunta. Los expertos en cuidado infantil están de acuerdo: durante los primeros 12 meses de vida, no hay mejor alimento para un bebé que la leche materna (American Academy of Pediatrics, 1997). La leche materna no sólo contiene todos los nutrientes necesarios para el crecimiento, sino también parece ofrecer algún grado de inmunidad para una variedad de enfermedades infantiles, como las enfermedades respiratorias, infecciones del oído, diarrea y alergias. La leche materna se digiere más fácilmente que la de vaca o la de fórmula, y es esterilizada, tibia y muy práctica para que la madre la dé. Existe incluso alguna evidencia de que la leche materna favorece el crecimiento cognoscitivo, que lleva a una alta inteligencia en el adulto (Mortensen et al., 2002; Feldman y Eidelman, 2003; Gustafsson et al., 2004).

La alimentación al seno materno también ofrece ventajas emocionales significativas tanto para la madre como para el niño. La mayoría de las madres nos cuentan que la experiencia de amamantar les trae sentimientos de bienestar e intimidad con sus bebés, quizá por la producción de endorfinas que se producen en el cerebro de las madres. Los bebés amamantados también son más receptivos al tacto y mirada de sus madres durante la alimentación, y se calman y consuelan con esta experiencia. 

La alimentación al seno materno también resulta beneficiosa para la salud de la madre. Por ejemplo, la investigación sugiere que las mujeres que amamantan registran menores tasas de cáncer de ovarios y de cáncer de seno antes de la menopausia. Más aún, las hormonas producidas durante la alimentación al seno materno encogen el útero de las mujeres después del parto, permitiendo a sus cuerpos regresar más rápidamente a su estado previo al embarazo. Estas hormonas también inhiben la ovulación, reduciendo (pero no eliminando) la posibilidad de embarazarse y, por consiguiente, ayudan a espaciar el nacimiento de otros bebés (Herbst, 1994; Ross y Yu, 1994; Altemus et al., 1995).

La alimentación al seno materno no es una panacea para la nutrición y salud del bebé, y los millones de individuos que han sido alimentados con leche de fórmula no deben preocuparse de haber sufrido un daño irreparable. (De hecho, investigaciones recientes sugieren que los infantes alimentados con una fórmula enriquecida muestran un mejor desarrollo cognoscitivo que aquellos que fueron alimentados con una fórmula tradicional.) Pero sigue estando claro el seno es mejor (Birch et al., 2000; Auestad et al., 2003).

Si las investigaciones están de acuerdo acerca de los beneficios de la alimentación al seno materno, ¿por qué en tantos casos las mujeres no amamantan? En algunos casos, porque no pueden hacerlo. Algunas mujeres tienen dificultades para producir leche, mientras que otras están tomando algún tipo de medicamento o padecen alguna enfermedad infecciosa, como el SIDA, que podría transmitirse a sus hijos a través de la leche materna. En ocasiones, los bebés están demasiado enfermos como para ser amamantados de forma adecuada. Y en muchos casos de adopción, donde la madre biológica no se encuentra disponible después del parto, la madre adoptiva no tiene más remedio que alimentar al bebé con biberón.
Para algunas mujeres, la decisión de no amamantar se basa en consideraciones prácticas. Aquellas que tienen trabajos fuera del hogar no disponen de horarios flexibles para amamantar a sus hijos. Este problema es especialmente cierto en mujeres con menor poder adquisitivo, quienes tienen menos control sobre sus horarios. Estos problemas explican la menor tasa de alimentación al seno materno entre madres de clase socioeconómica baja, quienes carecen del apoyo social necesario para amamantar a sus hijos (Arlotti et al., 1998; Cardala et al., 2003).

El nivel educativo también entraña un problema. Algunas mujeres simplemente no reciben la información y los consejos adecuados respecto a las ventajas de la alimentación al seno materno y eligen utilizar la leche de fórmula porque creen que es la mejor opción. De hecho, algunos hospitales, quizá de forma inadvertida, las incitan a emplear la leche de fórmula al incluirla en los paquetes de regalos que las nuevas madres reciben cuando son dadas de alta.

En los países en desarrollo, el uso de la leche de fórmula resulta problemático. Como la leche de fórmula viene a menudo en forma de polvo que debe mezclarse con agua, la contaminación del agua local usada para abastecerse vuelve peligroso el uso del producto. Algunas madres sumamente pobres diluyen demasiado la fórmula porque no pueden comprar la cantidad necesaria, lo que conduce a problemas de desnutrición o subalimentación en el bebé.

El apoyo educativo, social y cultural para la alimentación al seno materno es muy importante. Las mujeres necesitan conocer las ventajas de salud del hecho de amamantar y necesitan recibir información específica sobre cómo hacerlo. 

Aunque la alimentación al seno materno es un acto natural, las mujeres necesitamos un poco de práctica para aprender cómo sostener al bebé adecuadamente y cuál es la posición correcta del pezón para que el bebé pueda “agarrarse”. Las madres también necesitan ayuda para enfrentar los posibles problemas de pezones adoloridos.










Fuente: 
Desarrollo en la infancia.
Plan nacional de Lactancia materna de Colombia.

Ante una rabieta



Muchas veces los padres se ven incapacitados o paralizados ante las rabietas de sus hijos, sobre todo si estas se dan en entornos públicos o en lugares donde un padre o madre no puede salir de allí con el niño en cuestión. 

Es importante saber que entre los 3 y los 6 años de edad de nuestros pequeños, las rabietas se van a incrementar en número e intensidad, siendo estas cada vez menores a medida que nuestros hijos crecen, si éstas han sido bien gestionadas.

¿Qué es una rabieta?

Una rabieta no es otra cosa sino comportamientos o arrebatos emocionales perturbadores o desagradables que se presentan con frecuencia en respuesta a deseos o necesidades insatisfechas. Las rabietas tienen mayor probabilidad de presentarse en niños pequeños o en alguien que no pueda expresar sus necesidades o controlar sus emociones cuando está frustrado.

Es importante identificar qué ha desencadenado o producido esa rabieta o berrinche en nuestro hijo, pues a veces puede ser en respuesta ante una necesidad de la cual, aun no están preparados para expresarla de otra forma, como puede ser que quiera estar en casa y no quiera salir con los padres, o bien, una estrategia para poner a prueba a los padres.

En el siguiente enlace, encontrarán las claves para gestionar una rabieta. Controlar una rabieta

Las más importantes son: 

  1. Mantener un tono tranquilo y calmado cuando hablamos.
  2. Dar una ordena precisa y clara de lo que queremos que nuestro hijo haga.
  3. No amenazar con castigos ni gritarle.
  4. Esperar a que nuestro hijo se calme y entonces hablar con ellos.
  5. Explicarle el modo en el que se consiguen las cosas, explicándolo es mejor que gritando y llorando.
  6. Le decimos que tiene que pedir perdón y le perdonamos y OLVIDAMOS (muy importante no recordarle una y otra vez su error).
  7. Le damos la confianza de que sabemos que la próxima vez lo hará bien.
El siguiente enlace que os propongo es uno que a mí personalmente me encanta, me parece divertido y curioso a la par, porque se muestra la capacidad de manipulación emocional que puede ejercer un pequeñajo con sus rabietas.




¿Me voy a morir...?

Parece una frase muy dura y catastrofista, pero generalmente es la primera idea que se le presenta a un enfermo de cáncer recién diagnosticado. Recientemente, con el Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, aparecen manifestaciones públicas sobre esta enfermedad, sus pacientes y sus familiares, que padecen el sufrimiento de la enfermedad. Aquí dejo un video que veíamos hace unos días en las noticias sobre este día.


Desde aquí, me gustaría informar sobre cuáles son los aspectos que se desencadenan cuando a alguien le diagnostican cáncer de mama y cuales son los distintos enfoques que se le dan. Las primeras cuestiones que se formula una persona recién diagnosticada de cáncer de mama son ¿Me voy a morir?, ¿Perderé el pecho o podré conservarlo?. A raíz de estas preguntas aparecen distintas emociones como son la incredulidad, anestesia emocional y/o shock emocional, que se dan en distintos niveles:

- A nivel somático, donde se reflejan miedos relacionados con el cuerpo, la perdida del pecho o la deformidad física.
- Sentimientos de vergüenza y alteración del autoconcepto, el cual se suele devaluar.
- A nivel familiar, donde se produce, por lo general, una desestructuración de la vida diaria familiar, donde se aprecian la alteración de aspectos emocionales como:

  • Ansiedad, tristeza, depresión. 
  • Temor, ira y preocupaciones. 
  • Autoestima. 
  • Sexualidad. 
  • Relaciones familiares y de pareja. 
  • Duelo.

Conocer estas emociones e identificarlas nos ayudarán a controlar nuestras respuestas emocionales y poder avanzar junto a ellas. Existen también los llamados factores de protección que ayudan a cuidar a la paciente y a mantenerse fuerte ante la enfermedad, como son el apoyo familiar y de pareja estable, tener una buena capacidad de comunicación emocional, una aptitud positiva ante la adversidad y una red de apoyo fuerte y amplia donde dejarse caer en los momentos de debilidad. Los psicólogos trabajamos con estas personas para conseguir que estos factores de protección sean estables y potenetes, de tal modo que disminuyan el sufrimiento de los pacientes y les ayude comenzar un proceso de adaptación ante la enfermedad; también los psicólogos trabajamos para mejorar el grado de satisfacción de los profesionales, los pacientes y sus familias, a través de: 

– Conocer y practicar habilidades relacionales eficaces. 
– Aprender a identificar las preocupaciones, necesidades y recursos de los pacientes relacionados con la enfermedad.

Para ello, fomentamos en uso de:
  • Habilidades de comunicación 
  • Soporte emocional 
  • Modelo de solución de problemas 
  • Autocontrol
La aceptación y lucha contra la enfermedad es un camino difícil, pero se supera. En función de cómo lo afrontemos, este camino será menos incómodo, más o menos doloroso, más o menos tortuoso. Pero se supera.

Desde aquí me gustaría dar un fuerte abrazo a todas las familias y personas que sufren esta enfermedad, porque su lucha es dura, pero la victoria sobre ella es gloriosa.

Las TICs a nuestro servicio

Cada día me doy cuenta de que existe un amplio abanico de recursos y de posibilidades a sólo un clic de pantalla y que, bien por desconocimiento o por falta de tiempo, no accedemos a todo lo que nos pueden ofrecer y aportar las nuevas tecnologías. 

Me doy cuenta que, además de facilitar nuestro día a día, son terapéuticas. En el mundo de la psicología, concretamente de la terapia con niños, podemos utilizar muchas de estas, que tienen el atractivo que buscan los más pequeños; y los padres y madres de estos niños, encuentran en estas TICs, toda una ventaja a la hora de trabajar habilidades y ejercicios con ellos.


A continuación, una gran profesional, Mª José Romero Tirado, presta sus conocimientos en el siguiente enlace, donde considero, hace una gran labor. En él encontraréis aplicaciones para mejorar la dislexia, y un pictotraductor, creador de pictogramas de frases y expresiones que queráis traducir.




¡Hasta la próxima!


Mosaicismo en Sindrome de Down.


Todos conocemos lo que es el Síndrome de Down y seguro que conocemos a alguien que tiene este síndrome, caracterizado por una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra (o una parte de él) en la pareja cromosómica 21, de tal forma que las células de estas personas tienen 47 cromosomas con tres cromosomas en dicho par (de ahí el nombre de trisomía 21), cuando lo habitual es que sólo existan dos. 

Estas personas no están enfermas, por lo que no tienen que estar sujetos a medicamentos ninguno. Es un síndrome, y como tal existe una amplia variabilidad de sintomas dentro de unas características comunes. Esta variabilidad viene producida entre otras por el proceso de división celular, de tal forma que las células se reproducen a sí mismas gracias a un proceso que lleva por nombre ‘mitosis’, a través del cual cada célula se duplica a sí misma, engendrando otra célula idéntica con 46 cromosomas distribuidos también en 23 pares. Sin embargo, cuando de lo que se trata es de obtener como resultado un gameto, es decir, un óvulo o un espermatozoide, el proceso de división celular es diferente y se denomina ‘meiosis’.



El óvulo y el espermatozoide contienen, cada uno de ellos, sólo 23 cromosomas (un cromosoma de cada una de las 23 parejas), de tal forma que al unirse producen una nueva célula con la misma carga genética que cualquier otra célula humana, es decir, 46 cromosomas divididos en 23 pares.


Durante este complicado proceso meiótico es cuando ocurren la mayoría de las alteraciones que dan lugar al síndrome de Down, existiendo tres supuestos que derivan en Síndrome de Down:


  • Trisomía 21: Con diferencia, el tipo más común de síndrome de Down es el denominado trisomía 21, resultado de un error genético que tiene lugar muy pronto en el proceso de reproducción celular. El par cromosómico 21 del óvulo o del espermatozoide no se separa como debiera y alguno de los dos gametos contiene 24 cromosomas en lugar de 23. El cigoto, al reproducirse por mitosis para ir formando el feto, da como resultado células iguales a sí mismas, es decir, con 47 cromosomas, produciéndose así el nacimiento de un niño con síndrome de Down. Es la trisomía regular o la trisomía libre.



  • Translocación cromosómica: En casos raros ocurre que, durante el proceso de meiosis, un cromosoma 21 se rompe y alguno de esos fragmentos (o el cromosoma al completo) se une de manera anómala a otra pareja cromosómica, generalmente al 14. Es decir, que además del par cromosómico 21, la pareja 14 tiene una carga genética extra: un cromosoma 21, o un fragmento suyo roto durante el proceso de meiosis. Los nuevos cromosomas reordenados se denominan cromosomas de translocación, de ahí el nombre de este tipo de síndrome de Down. No será necesario que el cromosoma 21 esté completamente triplicado para que estas personas presenten las características físicas de la trisomía 21, pero éstas dependerán del fragmento genético trascolado.


  • Mosaicismo o trisomía en mosaico: Una vez fecundado el óvulo el resto de células se originan, como hemos dicho, por un proceso mitótico de división celular. Si durante dicho proceso el material genético no se separa correctamente podría ocurrir que una de las células hijas tuviera en su par 21 tres cromosomas y la otra sólo uno. En tal caso, el resultado será un porcentaje de células trisómicas (tres cromosomas) y el resto con su carga genética habitual. Las personas con síndrome de Down que presentan esta estructura genética se conocen como “mosaico cromosómico”, pues su cuerpo mezcla células de tipos cromosómicos distintos. Los rasgos físicos de la persona con mosaicismo y su potencial desarrollo dependerán del porcentaje de células trisómicas que presente su organismo, aunque por lo general presentan menor grado de discapacidad intelectual. Esto supone expectativas para los padres porque les proporciona mayor influencia del aprendizaje y mayor impacto para mejorar las capacidades de su hijo.

La actitud de los padres ante un hijo diagnosticado de síndrome de Down mosaico ha de ser la de expectación activa. Sea cual sea el diagnóstico y porcentaje de células normales, todo lo que el niño consiga depende del esfuerzo que los padres pongan en ello. Es decir, pueden alimentar la esperanza de que su hijo tenga poca afectación cerebral, y eso es bueno; pero eso no les exime de trabajar intensamente. Dada la imposibilidad de analizar directamente la trisomía en las neuronas, la conjetura es que si el niño posee, en efecto, un buen desarrollo cerebral, el trabajo de los padres se notará y los avances serán evidentes y se irán aproximando a grados altos de desarrollo. Y si la afectación cerebral es más intensa, también el trabajo de los padre será fundamental como ocurre con cualquier niño con síndrome de Down.




En cualquiera de los casos, hay algo que me gustaría destacar porque lo he visto en muchas ocasiones y no lo considero correcto. Las personas con Síndrome de Down no son siempre niños. A veces, por su carácter jovial y cariñoso, los tratamos y nos dirigimos a ellos como niños, siendo en realidad adultos, y eso no es correcto pues, merecen nuestro respeto, nuestra atención y nuestra consideración como personas adultas que son.



Fuente: 

www.sindromedown.net
www.down21.org

Dieta y Demencia

El envejecimiento hace que cambiemos, progresemos y evolucionemos hasta nuestra muerte. Es el proceso de la vida, que dependiendo de cómo lo desarrollemos y a los agentes a los que nos expongamos, la haremos más prolongada y de mayor calidad. Pero sí que es cierto que no todo dependerá del ambiente, sino también de nuestra herencia genética y de la interacción de ambas. Una de las alteraciones cognitivas propias de la etapa de la vejez es la demencia, en muchas ocasiones confundida con la enfermedad del Alzheimer. 

La demencia es la pérdida progresiva de las funciones cognitivas, debido a daños o desórdenes cerebrales. Esta alteración cognitiva produce incapacidad para la realización de las actividades de la vida diaria. Los déficits cognitivos pueden afectar a cualquiera de las funciones cerebrales particularmente las áreas de la memoria, el lenguaje, la atención, las habilidades visuoconstructivas, las praxias y las funciones ejecutivas como la resolución de problemas o la inhibición de respuestas. Durante la evolución de la enfermedad se puede observar pérdida de orientación tanto espacio-temporal como de identidad. La demencia puede ser reversible o irreversible según el origen etiológico del desorden; en cambio, la enfermedad del Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo e irreversible que daña lentamente y destruye las células del cerebro, dando lugar a pérdidas de memoria, aptitudes del pensamiento e incluso la capacidad para llevar a cabo las tareas más simples, entre otras funciones cerebrales. El Alzheimer es el tipo de demencia más común, representando entre el 50 al 80% de los casos de demencia.


Es importante destacar que Alzheimer no es parte de un envejecimiento natural y normal, sino que produce una serie de cambios anormales haciendo que mueran y marchiten las células del cerebro. La mayoría de las personas afectadas son gente de avanzada edad, por lo que puede confundirse con la demencia dado su similitud de signos.

Se ha investigado mucho sobre esta enfermedad y una de los hallazgos más recientes viene de la mano de Hanson AJ, Bayer-Carter JL, et al., donde encuentran relación existente entre la alimentación y la aparición de esta enfermedad. Una dieta rica en grasas saturadas podría reducir rápidamente los niveles cerebrales de apolipoproteína E, sustancia que ayuda a proteger de la enfermedad de Alzheimer. En ese caso, las proteínas β-amiloides del cerebro tienen más probabilidades de formar placas que interfieren con la función neuronal, el tipo de placas halladas en el cerebros de pacientes con enfermrdad de Alzheimer.

En dicho estudio, participaron 20 personas mayores con una cognición normal y una edad media de 69 años; y 27 con deterioro cognitivo leve tipo amnésico (edad media de 67 años), un precursor de la enfermedad de Alzheimer. Todos los pacientes fueron asignados aleatoriamente a dietas que contenían la misma cantidad de kilocalorías, pero que eran ricas o pobres en grasas saturadas. En las dietas ricas en grasas saturadas, el 45% de la energía total provenía de las grasas, y más de una cuarta parte de éstas eran saturadas. En las dietas bajas en grasas saturadas, el 25% de la energía provenía de las grasas, y las saturadas representaban menos del 7%. Tras apenas un mes, las dietas provocaron cambios en la cantidad de proteína β-amiloide y de apolipoproteína E en el líquido cefalorraquídeo de los participantes, lo que produjo mejora en sus capacidades cognitivas.

Es por todos conocido que la salud depende en gran parte de nuestra alimentación y de nuestro ejercicio diario. Los médicos recomiendan ejercicio físico y una dieta saludable, a través de la cual nuestros tejidos se regeneran y se fortalecen. Los psicólogos recomendamos, además, el control mental, practicar mindfulness y ejercicios mentales para la activación cerebral, tales como ejercicios de memoria, de lógica o agilidad mental.



















A continuación dejo un enlace para realizar ejercicios de memoria y lógica interactivos y gratuitos. Pertenecen a la web del ayuntamiento de Madrid y resultan muy orientativos y sencillo de hacer. Pincha en el siguiente enlace:  ir a ejercicios de memoria



Fuentes: Revista de Neurología; Web de Alzheimer

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